Esta miel no es producida por néctar de flores, sino por un jugo (melaza o mielato) que desprenden los frutos de las encinas (bellotas) y los robles (clanes) en el otoño. Es de color rojizo oscuro o negro y de sabor fuerte pero muy agradable.
Actúa acentuando las funciones digestivas y aumenta la energía y las fuerzas físicas. Además es excelente para combatir anemias, disentería, diarreas, etc y en su uso externo se destaca para combatir hemorroides y fisuras anales.
La miel contiene todas las vitaminas y minerales esenciales para la salud, aporta un gran valor energético y posee numerosas propiedades terapéuticas, tales como la antigripal, contra la bronquitis y afecciones pulmonares, además de propiedades antiasmátinas, digestivas o contra el insomnio. También se aplica para el tratamiento de infeciones de las vías respiratorias, urinarias o como antiséptico.
Las características de la miel varían en aroma y sabor según los parajes donde se recolecta y el origen de su flora. En Reina Kilama envasan sus mieles según su origen floral. Entre otras, se envasan mieles monoflorales como de encina, brezo, bosque, eucalipto, naranjo o cantueso, y mieles multiflorales o mil flores.





