Reserva de la Biosfera
Sierras de Béjar y Francia
Thursday, May 6th, 2010
Las Sierras de Béjar y Francia han sido declaradas como Reserva de la Biosfera por la UNESCO, en octubre de 2006. El territorio declarado comprende una extensión de 199.211,20 hectáreas y alberga 88 municipios con una población de 43.110 habitantes (dato 2009)
La comarca de las Sierras de Béjar-Francia, se localiza en la provincia de Salamanca, limitando con las provincias de Ávila (al Este) y Cáceres (al sur). El resto de su contorno limita con distintas comarcas salmantinas: al oeste enlaza con la fosa de Ciudad Rodrigo y con la Sierra de Gata, y al norte se extiende hacia el campo charro de la penillanura salmantina.
CARACTERISTICAS FISICAS:
Las Sierras de Béjar y Francia, forma parte del Sistema Central. Es una comarca eminentemente montañosa, donde se encuentran las Sierras de Francia, Quilamas y Béjar.
Las zonas más bajas corresponden a la Fosa del Alagón, donde ha actuado erosión de este río y sus afluentes. La existencia de mayores altitudes de la provincia con 2.425 m en La Ceja, junto a los 360 m. en Sotoserrano, supone, por tanto, la existencia de un gran desnivel y unas elevadas pendientes que caracterizan la zona.
En cuanto a la naturaleza de los materiales que la conforman son de naturaleza silícea, destacando la pizarra y la cuarcita de las Sierras de Francia y Quilamas, y las rocas plutónicas (granitos y gneis) en la Sierra de Béjar y zona de Entresierras. Existe una pequeña franja a la altura de 1.000 en la Sierra de Quilamas que es calcárea que se aprovechaba para la extracción de cal y que dio a la zona el nombre de la calería.
ECOSISTEMAS:
La gran variabilidad ambiental de la gran extensión declarada Reserva de la Biosfera hace que haya una gran diversidad de ecosistemas. Entre ellos destacan por su abundancia los robledales y los encinares, que se reparten el territorio con cierta predominancia del robledal, desarrollándose tanto en formaciones adehesadas como en monte bajo.
Entre el resto de formaciones, merece la pena subrayar por su singularidad:
El rebollar de San Martín del Castañar por ser el más meridional de la Península,
Los bosques de madroños de Miranda del Castañar por ser de los más antiguos y extensos de Europa.
Los castañares de Montemayor del Río por el grado de conservación y la gestión sostenible que de ellos han hecho sus habitantes
Las fresnedas del valle de Sangusín por la peculiaridad de su aprovechamiento ganadero
Las alisedas de los valles de Quilamas y Francia por tratarse de un hábitat prioritario para la Red Natura 2000
Los piornales y cervunales de las cumbres de las sierras por la vulnerabilidad y las condiciones meteorológicas que soportan,
y las turberas de la Sierra de Béjar y Francia por la singularidad de las formaciones y las especies vegetales existentes.
Otras especies destacan por encontrarse en los límites de su área de distribución como el ejemplar de haya más meridional de Europa que sobrevive en Herguijuela de la Sierra, o la población de acebos presente en el umbrío castañar de la Honfría.
ESPACIOS PROTEGIDOS:
Esta reserva medioambiental ha merecido su reconocimiento con la declaración de diferentes figuras de protección ambiental, entre los que destacan el Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia, y los futuros espacios naturales protegidos de Candelario y Quilamas, pertenecientes a la Red de Espacios Naturales de Castilla y León.
Unido a estas figuras existen otras de carácter comunitario, incluidas en la Red Natura 2000, como son las Zonas de Especial de Protección de las Aves (ZEPAs) de las Sierras de Candelario, Quilamas, Batuecas-Sierra de Francia, y el río Alagón y sus afluentes, así como los Lugares de Interés Comunitario (LICs) de las Sierras de Candelario, Quilamas, Batuecas-Sierra de Francia, el río Alagón y sus afluentes, el río Tormes y sus afluentes y el valle del río Cuerpo de Hombre.
Otra figura de protección es la correspondiente a la Zona de Importancia para la Conservación de la Cigüeña Negra que ocupa gran parte del territorio de la Reserva de la Biosfera y que cuenta además con 11 zonas declaradas como Área Crítica de Cigüeña Negra. También se cuenta entre las figuras de protección dentro del Catálogo Regional de Zonas Húmedas de Interés Especial la Laguna de San Marcos, el Embalse de Santa Teresa y las Lagunillas de Hoyamoros, y entre las Riberas Catalogadas las de la Subcuenca del Río Tormes.
MICOLOGÍA
Este espacio tiene mucho de qué presumir, pues tiene buenas poblaciones de especies comestibles como Boletus edulis, Boletus pinicola, Amanita cesarea, Macrolepiota., Chantarela, Niscalos
FAUNA:
Existe una gran diversidad de especies ligadas a esta complejidad de ecosistemas.
Entre los peces, cabría destacar a Cobitis vettonica que es endémico de la Cuenca del Alagón en la Provincia de Salamanca;
entre las aves el buitre negro, el buitre leonado, el águila perdicera, el águila real, el alimoche, el búho real o la cigüeña negra,
y entre los mamíferos, el lince ibérico, la abundante nutria y la cabra montés, como principal representante de las especies cinegéticas.
HISTORIA:
Las Reservas de la Biosfera son lugares que destacan por su alto valor natural en equilibrio con una fuerte presencia por parte del hombre. Esta influencia viene marcada por su colonización muy antigua como se puede observar en las pinturas rupestres del neolítico encontradas en diversas grutas del valle de Batuecas o los hallazgos encontrados en el “Cerro de El Berrueco”, conjunto declarado Zona Arqueológica en la ley de Patrimonio Histórico Español que fue poblado desde el paleolítico superior hasta la época moderna.
Entre los pueblos que habitaron este lugar se encuentran los vetones, que junto a otros pueblos como los lusitanos, dotaron a toda la comarca de un fuerte legado céltico, el cual se refleja en los numerosos castros, destacando los relacionados con el círculo de la cultura de los Verracos. Posteriormente los romanos ocuparon estas tierras, dejando constancia de ello en “Las Cávenes”, realizadas en el municipio de El Cabaco para la extracción de oro, y en la construcción de la calzada romana de la Vía de la Plata; “un nexo de unión entre dos destinos y un suelo: la verde y frondosa España del norte y los pueblos de la Meseta y el sur Andaluz”.
La época de dominación romana finalizó en el siglo V con la llegada de los suevos, vándalos y alanos que fueron finalmente sometidos por los visigodos, que dejaron diversos restos a lo largo de todo el territorio. Finalmente fueron derrotados por los moros en la batalla de Segoyuela de los Cornejos en el año 713.
La dominación árabe fue muy efímera en esta zona ya que Alfonso I, yerno de Pelayo, reconquistó esta zona a mediados del siglo VIII creando un vacío poblacional de 4 siglos de duración. Algunos restos que se conservan de la ocupación musulmana son los molinos y almazaras de Cepeda, Miranda y Herguijuela de la Sierra como muestras del buen uso que siempre han dado del agua los árabes.
Tras una repoblación hecha por Alfonso VI, durante la cual se asentaron numerosos franceses que dan nombre a la Sierra, se suceden diversos reinados, destacando la presencia de templarios y judíos. Tras la expulsión de éstos por parte de los Reyes Católicos se sucede la construcción de numerosos monasterios, como el de Las Batuecas, que continúa su actividad en nuestros días.
TRADICIONES:
A partir de este punto la historia ha ido definiendo el carácter serrano, con su cultura asociada, donde destacan los instrumentos musicales, como son la gaita y el tamboril; el traje típico con su bordado serrano y la suntuosa joyería de oro, plata y coral; la artesanía donde sobresale la cestería y la alfarería, y la alimentación, con la tradicional matanza y otras muchos platos típicos, que como el hornazo o los calboches, están ligadas a un amplio calendario festivo. Junto a esto destaca las casas serranas caracterizadas por su desarrollo en altura con pisos dedicados a cuadras o almacenes, habitáculos y secadero de matanza; y al exterior por su peculiar factura de entramado de madera relleno de adobes o sillarejos, con la particularidad de la “batipuerta” candelariense. Esta arquitectura tradicional tiene su reconocimiento con la declaración de 7 municipios como Conjuntos Histórico-Artísticos.
El carácter afable de sus pobladores viene marcado por el gran contacto que siempre ha provocado la existencia de las cañadas reales de la ruta de la plata y la soriano-occidental, que atraviesan la comarca y están ligadas a las actividades ganaderas, agrícolas y forestales.
ECONOMIA:
El carácter afable de sus pobladores viene marcado por el gran contacto que siempre ha provocado la existencia de las cañadas reales de la ruta de la plata y la soriano-occidental, que atraviesan la comarca y están ligadas a las actividades ganaderas, agrícolas y forestales.
Las actividades económicas principales son la ganadería de porcino, bovino, ovino y caprino, la apicultura y la agricultura, donde destacan el cultivo de la vid, el olivo y el cerezo. Unido a estas labores tradicionales se ha desarrollado una industria de transformación de estos productos, existiendo diversas bodegas y almazaras, y destacando el sector chacinero con la Denominación de Origen de Jamón de Guijuelo, que ocupa la práctica totalidad del territorio declarado Reserva de la Biosfera. La actividad forestal es significativa en cuanto a superficie y los Montes de Utilidad Pública ocupan el 20 % del territorio de la Reserva de la Biosfera.
Actualmente el sector en auge, debido a las características destacables de las Sierras, es el de servicios relacionados con el turismo. La Reserva de la Biosfera debe fomentar este sector estableciendo un modelo respetuoso con las características ambientales y fomentando el desarrollo humano y económico sostenible.

Podéis ver aqui el vídeo de la Reserva de la Biosfera.








